Libros que gustan

Nuestro catálogo

¿Quieres recibir nuestro newsletter?

Petronio Álvarez

Nació en Buenaventura, Valle del Cauca; desde su infancia soñó con la música, fue su principal pasión. La situación lo obligó a vender pan y empanadas de cambray, típicos de Valle del Cauca, que hacía su mamá, Juana Francisca. La manera más práctica para entusiasmar a los compradores fue cantar al son de la improvisación: empanadas de cambray, para las viejas, aquí hay, el que no me las compre, déjelas ahí.

Trabajó como notario y siguiendo los pasos de su papá fue a buscar empleo en el puerto de Buenaventura. Comenzó como aguatero, al poco tiempo pasó a los talleres y al final cumplió su sueño, fue maquinista de La palmera, una locomotora. En ocasiones, tocaba la guitarra para deleitar a sus compañeros del ferrocarril. En 1942 conoció a Veneranda Arboleda Rodríguez, once años después de convivir se casaron, en la Iglesia de San Nicolás de Cali. El rey del currulao interpretó bambucos, merengues, huapangos, sones, abozaos y jugas. Los temas de sus composiciones hicieron parte de la cultura afrocolombiana, anécdotas del pueblo y costumbres funerarias. Bochinche en el cielo, El porteñito, Adiós al Puerto, son algunas de sus canciones.